
Hoy nuevamente iniciamos pronto la jornada, tenemos que ir a las islas lofoten y tenemos que tomar un ferri con un trayecto de casi una hora, aunque luego han resultado ser dos. El día anterior preparando la etapa de hoy en el mapa de carretera nos indicaban que teníamos que tomar dos ferris, pero en desinformación y turismo nos dijeron que solo teníamos que tomar uno, el otro tramo era un puente. Luego pudimos comprobar que teníamos nosotros razón.

El trayecto lo hicimos más bien rápido y la verdad que fue cómodo. Hoy ha sido el último día en el que seguramente veremos renos, una pena porque son bonitos.
En cuanto llegamos al centro de la isla Svolvaer paramos a comer en uno de los centros comerciales que hay. Es una superficie con varios supermercados, y hemos optado por entrar en el más grande. En el punto caliente del mismo hemos comprados unas costillas de cerdo y unos spaguetis carbonara.

Sobre las 15 horas llegamos al hihostel que teníamos reservado, se trata de una residencia de estudiantes, que no está mal.
Durante la tarde nos dedicamos a recorrernos la isla. Las islas Lofoten son un conjunto compacto de cinco islas principales rodeadas de multitud de pequeñas islas. Una buena manera de conocer la isla es recorrerse la carretera E10 hasta el último pueblo, que curiosamente se llama A. Los habitantes viven principalmente de la pesca y puedes observar numerosos secaderos de bacalao.

Lo más atractivo de la isla son los pueblecitos pesqueros, con pequeñas casas de madera y de diferentes colores y las playas de fina arena.
Se empieza a hacer tarde y ha comenzado a llover por lo que decidimos ir al alojamiento a cenar. Pero antes parada en el supermercado para comprar la cena. Después de dar buena cuenta de nuestros víveres vamos un rato al salón social, muy grande y bonito, para aprovechar que también aquí tenemos acceso a internet para enviar algún correo. Y como ya no tenemos nada más que hacer damos carpetazo al día.
